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En cualquier civilización el arte culinario muestra una característica muy importante de su cultura, su forma de vivir y de pensar, por ello , estudiando qué comían y cómo comían los romanos podremos aprender más sobre nuestros antepasados y su legado en nuestra cultura occidental. La cocina romana presentaba tres características, en primer lugar debemos tener en cuenta que existían platos para los ricos y otros más humildes para la población en general, hecho que demuestra la clara diferenciación social del mundo romano. En segundo lugar, la cultura romana y su cocina sería la conjunción de otras culturas como la etrusca, la fenicia, la egipcia y , principalmente , la griega, motivo también comprensible con su evolución política e histórica . Por último, como en cualquier otra civilización , su cocina y modo de comer evolucionó con el paso del tiempo. En tiempos muy antiguos , su forma de comer era muy austera, la población se alimentaba de pan, queso, cereales, legumbres, verduras y frutas. Mientras que la gente rica añadía a los productos mencionados el consumo de carne, pescado y vino clarificado. A finales del s. II a C, cuando los romanos descubrieron el refinamiento de las cortes griegas , se produjo un cambio general en la manera de vida , con lo que los menús fueron más variados y sutiles , y la gastronomía adquirió su máximo apogeo . En conclusión, vemos que su cultura culinaria ha dejado un gran legado en nuestra cultura occidental, no sólo en nuestra dieta mediterránea, sino también en nuestras costumbres cotidianas |