Atalanta e Hipomenes

Guido Reni

Escuela Italiana - Siglo XVII

Atalanta e Hipomenes

      Atalanta era hija de Esqueneo que sólo quería tener varones y la abandonó al nacer. La alimentó una osa, la criaron unos cazadores y se mantuvo virgen dedicándose a la caza como su patrona Ártemis. Era muy veloz y ningún hombre era capaz de alcanzarla.

      Hipomenes deseaba el amor de Atalanta y con las manzanas de oro que le había dado Afrodita acepto el reto. Durante la carrera, cada vez que Atalanta iba a adelantarlo, tiraba al suelo una manzana que recogía Atalanta retrasando su carrera y siendo, por tanto, vencida. Atalanta cumplió su palabra y se casó con Hipomenes.

      Al cabo del tiempo, durante una cacería, los esposos saciaron su ansia de amor en un santuario de Cibeles (cosa absolutamente sacrílega) y fueron convertidos en leones. Se dice que desde entonces arrastran el carro de Cibeles, que tiene los corceles más rápidos del mundo.

En el cuadro vemos en plena carrera a Hipomenes tirando al suelo una de las manzanas de oro que le había dado Afrodita. Atalanta, sea por amor o por codicia, se agacha para recogerla perdiendo la carrera.